martes, 23 de febrero de 2010

Espejismos entre la máquina de ocasos


Baúl de recuerdos,
cofre de irracionalidad.
Pez que mordió carnada,
ave dispuesta a volar.

Y la llave que se extravió
en un abismo mas grande que el mar.
Podés sonreír, pero sin mirarme a los ojos.
Yo quizás piense siempre
en ese cielo al que no pude llegar.

Espiaste entre las agujas
segundos acercándose al final.
Por qué desesperarse?
si siempre hay una nueva tormenta
que nos viene a buscar.

Solo queda elegir un camino
y correr hasta el inevitable fin.
Correrías el riesgo de encontrar en mí
el vuelo que no esperabas,
equivocarse cuantas veces sea posible hasta morir...

Te alejaste aún mas,
yo observé tu vuelo rápido como semifusa.
Una partitura vacía que no pude interpretar.
Sentirse mejor, sin pretender olvidar.

Sonreí, pero no evites volver.
Me resigné a lo que no pude alcanzar.
Levantaste tu vista,
te atreviste a hablarme.
Así no podré olvidar tu nombre jamás.

No te atrevas a asumir que no lo siento,
si los miles de trazos en la pared fueron ignorados
mientras observaba el cielo para escribir el siguiente.
La máquina de crear ocasos
cerró y su espuma entre nubes dejó.

Si aún la lluvia nos parece amable
podrás vivir en mí.
Buscá tu felicidad,
dale tiempo al tiempo
mientras respiro este viento
donde unas hojas buscan su hogar.

Entonces el ave se cansó de pensar
de elegir siempre mal.
Pero ya no creo sea tan dificil
encontrar el equilibrio
creando un arpegio con el sonido del mar.

martes, 16 de febrero de 2010

Mito noctámbulo


Una huella en el suelo y pasos perdidos
la bestia uniforme había nacido.
El cielo no se abrió para dejar la lluvia caer...
lo había ignorado de nuevo.

La Tierra giró seduciendo al Sol.
Un espectáculo en llamas.
Las hojas bailaron en el viento
entre la luz intensa y deforme.

Las corrientes de aire vieron nacer
acordes plasmados en un papel,
miles de cuerdas me aferraron
la tierra por fin tocaron mis pies.

Fueron sucesivamente ardiendo entre olas de arena suicidas.
Desierto que arrasó cada minuto al improvisar.

Pronto el cielo pescó mil galaxias,
los sonidos colapsaron entre la vegetación castigada,
mientras los peces se subían a un tren de sal.
El sueño comienza a pesar
su magia desatada en un desenfreno total
entre las paredes de cemento y la bruma en la montaña.

Le dije a mi imagen en un espejo que abriera los ojos
y que dejara de pensar...
En pocos segundos desapareció
entre mil jardines a visitar.

Leña ignífuga en entrañas,
era el fantasma del cruel pasado...
Entre los pasillos ha sembrado sombras y obsoleta oscuridad.
Innumerables paredes separarán su cuerpo del mio.

Elíptico laberinto pero nada me importa mas,
seré sólo un pez... que nadie ha de pescar.

domingo, 14 de febrero de 2010

Noches de imaginería onírica


Limitadas opciones a elegir,
los 'qué debo hacer?', y los 'qué debo esperar?'.
Detesto escribir lo que no corresponde
pero siento lo que no puedo demostrar
y niego lo que debo aceptar.

Te interesaría entrar a mi mente por unos segundos?
No quiero disimular eso que siento.
Mi voz ha cayado demasiado
varias palabras anteriormente mencionadas enmudecieron.

Hoy un vinilo giró sin parar,
y su sonido se personificó en un oscuro ser.
El ocasó germinó y el rey cayó.
Esperar y esperar...
te esperaba viendo la Luna y su nefasta tranquilidad
(todo deja de ser tan naturalmente bello
cuando pienso que me convertí en un iluso de por vida).
Su luz se presentó y mi cuerpo durmió.
Había llegado la hora de soñar...

El deseo paseó inquieto por una ventana.
Yo, observando a través de ella... desde la fría pared
anhelando la llamada al beso de buenas noches...
Pasaron las horas y mi mente comienzó a divagar
en mil pensamientos que quizás no guardaron la verdad...
Pero de qué sirve tener tanta imaginación?
Solo me quedó despertar y dejar de soñarte,
pero la verdad es que cada vez que sucede
las mañanas son mas brillantes...

Entonces me di cuenta
de que soy una especie de sincero jugador que sigue perdiendo
que golpea tu puerta recordándote que aún estoy vivo
alimentandome de ilusiones
y así, no caer en el olvido...
pero eso poco te importa.