lunes, 29 de octubre de 2012

Búsqueda de aceptaciones para encontrarnos en paz

Fue una tarde de viento
ya era otoño el verano.
Era nublado el ahora.
Toda la música entre los árboles
un lento crepitar.
Los pájaros empujados por el aire
en contrapunto horizontal.

Yo buscaba melodías cerca de tu presencia
en un presente que me pertenecía
y que yo mismo escribía.

¿Por qué tan aprisa?
Voy a llegar igual.
Vos viajabas
y todo me daba igual.


El Sol imitaba a la Luna creciente.
Era un fuego sofocado.
de pretérito extasiado.
Fue una tarde de viento.
Terminó con las calles
pintadas de brizna.

domingo, 1 de abril de 2012

¿Y vos dónde estás?



Cansado de brillar
bajo la sombra de la montaña.
Era hora de partir.
Entregado
al delirio natural,
al viento pertenecí
sin voluntad.
¿Dónde habitaré?,
no importa.
Mi rojizo cuerpo es débil.
Cada futuro fragmento aún más.
Pero si pudiera volar,
con vos volvería.
Fui marchándome rodeado
de tus vestidos de otoño
en Abril.
Siempre en Abril.
¿Y vos dónde estás?
en algún lado te extrañaré.
Que me lleve a vos el río,
entre el ruido del frío.
A un invierno sin viento
para contemplarte desde aquí
viendo tu reflejo en el agua.
Y quizás por la Luna
te engañe con la mirada.
O que me busquen tus ramas
si me extrañan.
Y serán lentos meses
de herida abierta.
Días lentos esperando
que salga el Sol.
Pero al recordarme no suspires,
voy a volver a tu vientre
en primavera.

jueves, 15 de marzo de 2012

Perseguidor de atardeceres

Vuelve a su hogar
el círculo solar.
Escondido bajo el horizonte
ahogado en su propia luz.
Todas las ramas van a su acecho
para sanar mis heridas.

Una extraña visión
de un cadalso pasado.
Preso de su libertad,
me regala óleos sobre lienzo
cortando rosas entre las nubes
prendiéndose fuego al acariciar
los patios azules.

¡Yo abro los libros
de este camino persiguiéndote!
Firmo tus páginas
tomando un pedazo de firmamento
y construyendo un sueño.
De ese cielo que parece
moverse lentamente como un mar.

Pero yo sé de esperar atardeceres.
Y podría esperar una respuesta
o salir a buscarla.
Sopla el viento y lleva consigo
fragancias frías.
Mas nada me importa
en esta víspera de muerte.
Estoy parado en las terrazas naturales.
Es la extraña sensación
de ser el Sol que desciende
entre la oscuridad.

domingo, 19 de febrero de 2012

Imaginería atmosférica




Nubes dibujadas con témperas
se aproximan lentamente a la orilla del mar.
Se destiñen las lluvias en el horizonte.
Yo me alejo de la urbanidad,
hoy no la comparto.
Y si a un lado escucho
la llegada del relámpago,
se verán ecos de luces
sobre la tierra.
Cortocircuito celeste,
todo se tornó grisáceo.
Miro, escribo,
pienso y camino.
Ruido mental
traído por los pájaros.
En alas imaginarias
llevo las penas.
Miedo y oscuridad,
carga natural,
carga sentimental.
Imaginería atmosférica
sobre la tierra.
Dulce néctar líquido
estallando en sedienta flora.
Venas de luces
sobre las antenas.
Y el cielo arde en llamas
sus cenizas caen sobre las montañas.
Arco iris yuxtaposición
se roba cada color
del viento que hoy no existió.
Lenta sombra asomando en mi andar.
Calcinado el día,
todo va quedando atrás.
El miedo,
el pasado,
el ruido,
lo que no olvido,
los ecos,
los recuerdos,
los pájaros,
lo que nunca dije,
mis perros,
lo que escribo,
la humanidad,
lo que soy.
Y la calma...
El ardor de la tarde,
la tímida noche...
ya pasó.