lunes, 18 de febrero de 2013

Adiós

Lentamente
me desplazo
hacia vos
Se rompe
el sordo silencio.
Me entregaré
a tu encuentro
seré sin estar.
Ojos cerrados,
respiración viajando
en el viento.
Cuando todo termine
solos nos quedaremos.
Te diré:
No es así
como te necesito.
Ya no sé
quién sos.

Y hará frío
y caminaré
con un poema
bajo el brazo.
Al partir
seré un viento,
un viento eterno
entre
pétalos
de Sol.

Sigo amando
a alguien
que ya no sos.
Y ni en sueños
te cansás de herirme.
¿como mierda creer en vos?

Y habitaré
tu mente en secreto.
Llegaré a tu sueño
en fragmentos,
y a tu cuerpo
inundado por la luz.

Te sorprendi
y te dije adiós.
Ya no soy quien esperás.

Desarraigo

Me despido
tierra madre.

Es hora de dejar temblar
mis ramas
en soledad.

Recordaré
tus paisajes
Innumerables raíces
han de alimentar
un nuevo sueño.

Y las tristezas de hoy...


lunes, 29 de octubre de 2012

Búsqueda de aceptaciones para encontrarnos en paz

Fue una tarde de viento
ya era otoño el verano.
Era nublado el ahora.
Toda la música entre los árboles
un lento crepitar.
Los pájaros empujados por el aire
en contrapunto horizontal.

Yo buscaba melodías cerca de tu presencia
en un presente que me pertenecía
y que yo mismo escribía.

¿Por qué tan aprisa?
Voy a llegar igual.
Vos viajabas
y todo me daba igual.


El Sol imitaba a la Luna creciente.
Era un fuego sofocado.
de pretérito extasiado.
Fue una tarde de viento.
Terminó con las calles
pintadas de brizna.

domingo, 1 de abril de 2012

¿Y vos dónde estás?



Cansado de brillar
bajo la sombra de la montaña.
Era hora de partir.
Entregado
al delirio natural,
al viento pertenecí
sin voluntad.
¿Dónde habitaré?,
no importa.
Mi rojizo cuerpo es débil.
Cada futuro fragmento aún más.
Pero si pudiera volar,
con vos volvería.
Fui marchándome rodeado
de tus vestidos de otoño
en Abril.
Siempre en Abril.
¿Y vos dónde estás?
en algún lado te extrañaré.
Que me lleve a vos el río,
entre el ruido del frío.
A un invierno sin viento
para contemplarte desde aquí
viendo tu reflejo en el agua.
Y quizás por la Luna
te engañe con la mirada.
O que me busquen tus ramas
si me extrañan.
Y serán lentos meses
de herida abierta.
Días lentos esperando
que salga el Sol.
Pero al recordarme no suspires,
voy a volver a tu vientre
en primavera.

jueves, 15 de marzo de 2012

Perseguidor de atardeceres

Vuelve a su hogar
el círculo solar.
Escondido bajo el horizonte
ahogado en su propia luz.
Todas las ramas van a su acecho
para sanar mis heridas.

Una extraña visión
de un cadalso pasado.
Preso de su libertad,
me regala óleos sobre lienzo
cortando rosas entre las nubes
prendiéndose fuego al acariciar
los patios azules.

¡Yo abro los libros
de este camino persiguiéndote!
Firmo tus páginas
tomando un pedazo de firmamento
y construyendo un sueño.
De ese cielo que parece
moverse lentamente como un mar.

Pero yo sé de esperar atardeceres.
Y podría esperar una respuesta
o salir a buscarla.
Sopla el viento y lleva consigo
fragancias frías.
Mas nada me importa
en esta víspera de muerte.
Estoy parado en las terrazas naturales.
Es la extraña sensación
de ser el Sol que desciende
entre la oscuridad.

domingo, 19 de febrero de 2012

Imaginería atmosférica




Nubes dibujadas con témperas
se aproximan lentamente a la orilla del mar.
Se destiñen las lluvias en el horizonte.
Yo me alejo de la urbanidad,
hoy no la comparto.
Y si a un lado escucho
la llegada del relámpago,
se verán ecos de luces
sobre la tierra.
Cortocircuito celeste,
todo se tornó grisáceo.
Miro, escribo,
pienso y camino.
Ruido mental
traído por los pájaros.
En alas imaginarias
llevo las penas.
Miedo y oscuridad,
carga natural,
carga sentimental.
Imaginería atmosférica
sobre la tierra.
Dulce néctar líquido
estallando en sedienta flora.
Venas de luces
sobre las antenas.
Y el cielo arde en llamas
sus cenizas caen sobre las montañas.
Arco iris yuxtaposición
se roba cada color
del viento que hoy no existió.
Lenta sombra asomando en mi andar.
Calcinado el día,
todo va quedando atrás.
El miedo,
el pasado,
el ruido,
lo que no olvido,
los ecos,
los recuerdos,
los pájaros,
lo que nunca dije,
mis perros,
lo que escribo,
la humanidad,
lo que soy.
Y la calma...
El ardor de la tarde,
la tímida noche...
ya pasó.


domingo, 11 de diciembre de 2011

Tus intentos de volver a entrar en mi cabeza


La palabras suenan tan bien en tu boca
pero a esta altura son tan poco creíbles.
Veo en tu noche una Luna sin dueño
que no bajaría a salvarnos
aunque el mundo estalle.
Tus ojos brillan sin querer.
Quieren amarrarme entre nudos del pasado.
Es todo esto una reminiscencia de lo que fue.

¡Desata la furia! ¡armate de paciencia!
Observa la noche, ¡la impaciencia de mi esencia!
Desenfrena mi alma, ¡corta mis cadenas!
¡Arrastrame a tus ropas, abeja abandonada de su colmena!

Yo beso tu espalda
imita la desnudez de los árboles en primavera.
Invita a mi alma renovarse sin pena.
Exhausta mariposa que posa durmiente
cierra tus ojos en sueño hiriente.

Yo te quiero
y te quiero decir cuánto te quiero
porque quiero envenenarme de tu querer.
Infinitos ojos de otoño ven a mí.
Voy a desaparecer en la pesadez de los párpados,
y extraer la miel de tus labios.
Quiero temblar con vos y pasar mil años.

Realmente te quiero,
pero no te amo.
Realmente este deseo
es en vano.

martes, 15 de noviembre de 2011

Confiá en mí


Pido que me dejes
aunque sea una señal.
Quiero que me invites
a mirar con vos el mar.

Te pido que me envíes
los versos que escribís.
Y que me los dediques
antes de irme a dormir.
Y te entibie
una canción.

Quiero que me invites
a alguna tarde contemplar.
Y quiero que en mí confíes
para tu mundo visitar.



viernes, 25 de febrero de 2011

La calma después de la lluvia


Llueve y luego asoma el Sol
Calma que se aparece.
Se escuchan rastros
De nuestras risas.
Que alejan
las sombras de lo que fue.

Verse
en el espejo de las aguas
Crecer
y florecer entre la gente urgente
que gasta sus lagrimas.
El aroma de la tierra mojada
impide que el corazón se seque.

lunes, 13 de diciembre de 2010

21:23 (Día 2)



Me estremecí en las tardes taciturnas.
Prisiones solares, cálidos terciopelos
esos pedazos de historia
que las lágrimas construyeron en el cielo.
Me llamaron y acudí.
Conocí el cielo protector de la urbe,
y de las cosas que viven en mi mente.


domingo, 12 de diciembre de 2010

21:23 (Día 1)


Se burlaron las nubes,
yo las veía sobre mí.
Compartieron mi techo,
y usé una sonrisa.
No pude ir ni volver,
quería subir.
Pinté el cielo,
que caía sobre mí mismo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Instrucciones precisas... no tan precisas


Parpadeo insostenible, pierdo mi cuerpo. Me sostengo por el aire como canción. Paso sin pensar, escucho tu respiración. Curar como nacer, crecer como aprender aunque muera en el intento. Te observo. Pero a veces se pierde...

domingo, 3 de octubre de 2010

Bitácora de un domingo por la tarde


Construcciones en lo alto que dan miedo. Aves que bajan del cielo, limitando su vuelo como colgadas de un hilo cual títeres del aire. Vivimos en un perfecto ciclo de situaciones inconclusas. Nada de lo escrito tiene final.
Es agradable esta lluvia que vienen a las sombras de mi cuerpo. Poco me importan mis obligaciones en este naufragio que desencadenó mi vida. En cada pulso de luz busco mi panacea y explicar que sos mas particular que la normalidad que todos aparentan.
Hoy lo que me molesta no es no poder verte sino no sentirte cuando lo hago.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Réplicas primaverales


Vivo en el océano de palabras redundantes,
entre sospechas de mentiras
y horizontes compartidos.
Todo el Sol viene como castigo
se va caminando por las nubes,
pero hoy no vi sus zapatos eternos
entre el sudor de la vida
inoculando esperanza en las almas.

El día terminó, y ninguna sospecha insoslayable
entre los cuerpos revertirá la situación.
Solo queda esperar que el gran astro regrese
y encontrar entre la saliva etérea
su asilo de reposo temporal.

No desesperar, no desesperar.
Las sombras de los árboles pronto regresarán...

Quiero esperar la lluvia de esos astros
en toda la superficie de mis bocetos.
Mi mirada busca con fervor en la realidad
la enorme actividad de mis sueños...

Quiero una imagen real
de aquél desierto del que he regresado.

Al volar todo se hizo realidad...

No me llamen a observar
imágenes elocuentes de mi yo pasado.
La oscuridad me aleja de los tornados del tiempo
y el terreno de juego se empieza a desvirtuar.
Camino el presente, y escucho mi voz
reclamando olvidar lo que mi mente empieza a devorar.

Pido yo una señal
que por la noche descubrirás.
La suerte dispara contra
mi oxidado estado de ánimo,
como dos personas
que se encuentran para hablar...

Subo las escaleras
se acerca la tempestad.
Cuelgan las gotas de las páginas
de tallo verde inhumano.
Los bostezos vienen y van
otro capítulo del libro de la ironía
está por comenzar.

Fuera de mí,
figuro inmerso en probables casualidades.
Escribiendo intenciones,
derivando climas enceguecidos,
con una mente sin imaginar imposibles.
Estas cosas traen aparejadas
infinitas cuestiones dificiles de explicar.

Afuera las luces tiemblan
como cuerdas acariciadas
entre acordes disminuídos.
Temo que esta vez
el siguiente roce del sonido
vendrá de mis manos.

Viene el impulso insaciable
viajando por los cables.
Los pensamientos caen
y todo vuelve a la bienvenida calma.
Tanta atención,
que no sirve para nada.

Pensando
las idas y vueltas
adquieren razón de ser.
Consiguen mutar
libres en la luz de tungsteno.

Liberador momento
de todos los días
con la lectura de mis ojos
detrás de la extraña expresión
inmortal,
me permiten identificar
toda la furia del escritor
que escribe sin hablar.

La risa contenida
emerge de los cuerpos,
cada alegría
es distinta
y cultiva las flores de la vida.

Fotos que dejan ver
inmortalizada belleza atómica.
Observo que hay mucho más.
Son imágenes expresándose por si mismas
entre desorganizada psiquis.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Ciclo evolutivo del Prunus persica (tercera parte)


Llegando la primavera
eróticos pétalos parecen esperar
entre las esbozadas ramas
la predicción que nunca olvidarán.
Entre hojas y letras
han de avisar
supervisando versos en el aire,
listos para hablarle al Sol.
Carrusel de temporadas
erradicando toda oscuridad.
Pulpa de palabras
sosteniendo suspiros,
y las dulces señales de Septiembre
siempre en su afán de regresar.

viernes, 27 de agosto de 2010

Ciclo de vida del Prunus persica (segunda parte)



Y la refulgencia diurna
acobijará la soledad de la tierra.
Visitará nuestras ventanas
y despertará nuestros sentidos.
Con pericia asomarán los brotes
sin antagonismo alguno por esperar,
llevando a cabo la metamorfosis
de esos pétalos que dejarán ver el rostro
de una de las facetas de la vida.


domingo, 22 de agosto de 2010

Cielo misceláneo


Cielo misántropo,
turbia urbanidad.
Mundo de resentimientos,
pequeño terreno de maldad.

Discreto silencio,
pérdida de la racionalidad.

Cielo misceláneo,
cruel tempestad.
Brillo de Luna abandonado
en el ojo del mar.

Temor a aprender
la lección que me das...

lunes, 9 de agosto de 2010

Ciclo de vida del Prunus persica (primera parte)


Con todo el frío...
ermitaño el Sol volverá.
Drupas en decenas renacerán
de los huesos del suelo.
Vuelve el ciclo, el designio
agua de tu vitalidad
con la frecuencia de las horas,
de los días,
es hora de desherbar...


sábado, 24 de julio de 2010

La agonía de la draba


Jamás vi en la herborada herida la agonía de la draba ni sus raíces, ni siquiera la dulce melodía de tu falacia extendiéndose frente a mis ojos. Yo sabía que se escondía en una máscara muda como quimera de rapiña en platónico sueño perdido. Como música entre sus dedos, un violín iba mutando la prohibición en sus cuerdas, esperando prolijo al borde del paisaje que nos separa en la sínfisis de nuestros sueños que resumen y resisten toda calma.
Esta euforia de atardecer mezquino, de modestas marionetas surgidas bajo el lago entre la neblina, cultiva espíritus entre los árboles. Cada uno transformándose sobre hexápodos proyectando su curiosa sombra en traslúcidos pastizales. Así ese laberintico encuentro, hacia labios holocrinos, entre hojas que plasman sentidos y un fastidio ante un eficiente consuelo, permitió ver el fuego sobre el cauce de lunática Luna naranja, haciendo de este collage algo emocionante.

sábado, 26 de junio de 2010

Decíselo al viento



Suave es esta mañana gris
Se despeja el cielo para mí
entre nubes de color azul
Ella sabe que estoy aquí.
La carta que se escribe hoy
ya no sabe en qué manos cayó.
Y espero ver el agua que viaja
sin parar de las lluvias que acaban de caer

¿Y para qué culparme
por todo lo que sucedió?
Nadie insiste en animarme.
Que el viento reciba este mensaje.

Pienso que del dolor también se aprende.
Ya no hay nada a qué temerle.