lunes, 20 de septiembre de 2010

Réplicas primaverales


Vivo en el océano de palabras redundantes,
entre sospechas de mentiras
y horizontes compartidos.
Todo el Sol viene como castigo
se va caminando por las nubes,
pero hoy no vi sus zapatos eternos
entre el sudor de la vida
inoculando esperanza en las almas.

El día terminó, y ninguna sospecha insoslayable
entre los cuerpos revertirá la situación.
Solo queda esperar que el gran astro regrese
y encontrar entre la saliva etérea
su asilo de reposo temporal.

No desesperar, no desesperar.
Las sombras de los árboles pronto regresarán...

Quiero esperar la lluvia de esos astros
en toda la superficie de mis bocetos.
Mi mirada busca con fervor en la realidad
la enorme actividad de mis sueños...

Quiero una imagen real
de aquél desierto del que he regresado.

Al volar todo se hizo realidad...

No me llamen a observar
imágenes elocuentes de mi yo pasado.
La oscuridad me aleja de los tornados del tiempo
y el terreno de juego se empieza a desvirtuar.
Camino el presente, y escucho mi voz
reclamando olvidar lo que mi mente empieza a devorar.

Pido yo una señal
que por la noche descubrirás.
La suerte dispara contra
mi oxidado estado de ánimo,
como dos personas
que se encuentran para hablar...

Subo las escaleras
se acerca la tempestad.
Cuelgan las gotas de las páginas
de tallo verde inhumano.
Los bostezos vienen y van
otro capítulo del libro de la ironía
está por comenzar.

Fuera de mí,
figuro inmerso en probables casualidades.
Escribiendo intenciones,
derivando climas enceguecidos,
con una mente sin imaginar imposibles.
Estas cosas traen aparejadas
infinitas cuestiones dificiles de explicar.

Afuera las luces tiemblan
como cuerdas acariciadas
entre acordes disminuídos.
Temo que esta vez
el siguiente roce del sonido
vendrá de mis manos.

Viene el impulso insaciable
viajando por los cables.
Los pensamientos caen
y todo vuelve a la bienvenida calma.
Tanta atención,
que no sirve para nada.

Pensando
las idas y vueltas
adquieren razón de ser.
Consiguen mutar
libres en la luz de tungsteno.

Liberador momento
de todos los días
con la lectura de mis ojos
detrás de la extraña expresión
inmortal,
me permiten identificar
toda la furia del escritor
que escribe sin hablar.

La risa contenida
emerge de los cuerpos,
cada alegría
es distinta
y cultiva las flores de la vida.

Fotos que dejan ver
inmortalizada belleza atómica.
Observo que hay mucho más.
Son imágenes expresándose por si mismas
entre desorganizada psiquis.

1 comentario:

Guillermo Silva dijo...

Hola, tienes un buen blog, lástima que no lo actualizas. Saludos.