domingo, 11 de diciembre de 2011

Tus intentos de volver a entrar en mi cabeza


La palabras suenan tan bien en tu boca
pero a esta altura son tan poco creíbles.
Veo en tu noche una Luna sin dueño
que no bajaría a salvarnos
aunque el mundo estalle.
Tus ojos brillan sin querer.
Quieren amarrarme entre nudos del pasado.
Es todo esto una reminiscencia de lo que fue.

¡Desata la furia! ¡armate de paciencia!
Observa la noche, ¡la impaciencia de mi esencia!
Desenfrena mi alma, ¡corta mis cadenas!
¡Arrastrame a tus ropas, abeja abandonada de su colmena!

Yo beso tu espalda
imita la desnudez de los árboles en primavera.
Invita a mi alma renovarse sin pena.
Exhausta mariposa que posa durmiente
cierra tus ojos en sueño hiriente.

Yo te quiero
y te quiero decir cuánto te quiero
porque quiero envenenarme de tu querer.
Infinitos ojos de otoño ven a mí.
Voy a desaparecer en la pesadez de los párpados,
y extraer la miel de tus labios.
Quiero temblar con vos y pasar mil años.

Realmente te quiero,
pero no te amo.
Realmente este deseo
es en vano.

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