viernes, 22 de enero de 2010

Metamorfosis del olvido


Alejándome del aire sacudido,
accediendo al barro.
Suprimir recuerdos y escribir en el proceso...
Son cosas agradables ajenas a este suelo.

Camino perdido en el desierto
en busca del oasis de tu voz.

El gran espiral de fuego padece observante
tal escena de dramatismo teatral.
Sus ojos enceguesen.
El Sol se escondió temeroso
entre verdes retazos tristes,
quizás es un espejo de la apariencia de mi ser.

Imágenes del pasado vienen a mi
como agua en nubes concentradas
madre del diluvio que las ahoga.
Asomándose pálida está la Luna,
testiga de voces oscuras,
y un consuelo lejano de la sed de amar.

Pero las personas no saben lo que quieren
y el cerebro no logra interpretar
lo que el suicida corazón reclama.

Entonces un río reduce su caudal
(espejo de los cielos)
y la luz adquirió el milagro de la muerte.
Las aguas se desangran en un sopor
de raro movimiento vertiginoso
que me dice que puedes saciar tu sed en otras aguas.

En voz baja invoco tu nombre
los mapas se disuelven.
Camino tambaleante, hacia el horizonte del olvido.
Nada importa... solo caminar y llegar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

para olvidarte voy al desierto a buscarte...

saludos saike.. te firme muchas veces,, je